Los dos somos la pareja perfecta. Hasta hace unos días, unos simples días, siempre lo decíamos. Siempre lo decía todo el mundo. Y lo sigo pensando.
Circunstancias. Simples circunstancias hacen que ahora sigamos siendo la pareja perfecta, pero sin serlo. Ser como Nueva York sin sus rascacielos, o como Hamburgo sin el caudal del río Elba.
Sin ti soy, pero no soy. Y cuando estamos juntos, somos la mejor pareja perfecta, pero no somos. Y no quiero. Quiero todo, pero lo quiero contigo. Quiero todo, muy poco a poco, pero todo.
Que sin ti somos como Galicia sin lluvia.
Como Liverpool sin los Beatles.
Paris sin la Torre Eiffel.
O Roma sin sus ruinas.
Moscú sin la plaza roja.
Los Angeles sin el paseo de Hollywood.
Y China sin su Gran Muralla.
Tu sin mi, es como un vaso que está vacío. Que estar, está. Pero no.
Como ir a pasear sin una mano a la que agarrarse.
Como una cena romántica sin compañera.
Con velas, sin cera.
Con dos cubiertos, para usar uno.
Como una cama de matrimonio para ti solo.
O una como la mía, que es tuya.
Como una canción sin que nadie la baile.
Como follar sin ganas.
Como besar sin estar debajo de una manta.
Como una película, sin to comiendo palomitas.
Que poder, puedo. Pero no quiero estar sin ti. Tu me completas.
Tu me haces mejor.
No hay comentarios:
Publicar un comentario