No se que hubiera pasado de la humanidad si no se hubiera arriesgado a viajar a la Luna. Que hubiera pasado de nosotros dos si no nos hubiéramos arriesgado a dar el primer beso. Que hubiera pasado, si no nos hubiéramos arriesgado a hablar. Al primer pellizco, ¿te acuerdas? Sí, nuestros primeros pellizcos. Pellizcos igual que los de ahora.
Al final, todo vuelve a su cauce.
Al final siempre todo vuelve. El asesino siempre vuelve al lugar del crimen.
Ahora, tengo mucha ilusión. Acariciarte la espalda. Volver a sentir tu piel. Quedarme con tu nariz. Tocarte la cara. Cosas que me llenan de felicidad. Que me llenan de ganas, de ilusión por continuar. Por arriesgarme. Porque se que puede salir mal, porque se que en este momento que estés leyendo esto pensarás eso de: "Carlos, que difícil lo haces todo siempre.". Pero rendirse no es para mí, y lo fácil aburre. Te quiero a ti. Aun sabiendo que todo puede salir mal. Aun sabiendo que cuando acabe todo esto, este día que leas esto,
Entiendo que todo no salga como quiero. Que al final de este día no acabe besándote. Entendería que volvieras a pensar lo que siempre me dices. Y que posiblemente, después de este día se me acaben las ideas para volver a reconquistarte.
Pero hoy no es ese día. Hoy no pienso en un no. Hoy pienso en que al final del día acabes diciéndome que me quieres. Y ni si quiera me paso por la cabeza que esto es un error, pero un error maravilloso. Porque me acuerdo de la primera ve que nos vimos. La primera vez que nos besamos. Pero nunca quiero acordarme de olvidarte, de pasar página como si nada pasara. De no luchar más. De saber que no voy a volver a ver tu sonrisa a menos de dos centímetros de mi.
Porque si hablamos de distancias, es muy fácil perderse.
40000 kilometros de tierra alrededor del mundo. Pero tu sonrisa me sigue pareciendo el mejor rincón para perderse.
Y no, hoy no me olvido de decirte que te quiero.
Y recuerda, que todo asesino vuelve al lugar del crimen.

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