lunes, 6 de junio de 2016

No pienso en otra cosa.

Ayer, por sorpresa me dijiste: "Sí, me gustas mucho", aunque no me quisieras decir el por qué. Y alomejor es que no lo sabes, alomejor te gusto y punto. Y es algo que no vas a poder saber. Como cada vez que te miro. No se que pasa, pero se me cae el mundo. Y no voy a explicar el por qué, porque no puedo. Simplemente se me cae, y punto.

Y es que nadie nace sabiendo. Y cuando nos conocíamos no sabíamos que nos gustaba a cada uno de nosotros.

Y cuando nos conocíamos no sabia cual era tu helado favorito. Tu serie favorita. Ni si quiera sabia si te iba a gustar la primera colonia que te regalé. No sabía de que color eran tus bragas, hasta que lo descubrí. No sabia si te iba a gustar dormir abrazados, hasta que lo hicimos. No sabía ni si quiera si ibas a querer pasear de la mano hasta que nos dolieran los pies. O si íbamos a pasar los inviernos muertos de frío, hasta que se nos quedaran morados los labios, hasta que nos quedamos helados sentados en un banco.

No sabia si te iba a gustar jugar a la consola conmigo. O no sabia si te iba a gustar cenar, e ir al cine a ver una película juntos, aunque esta fuera lo menos importante. No sabia si te iba a gustar nuestras despedidas en el portal. Pero es que yo no sabía muchas cosas de ti, ni de mi, hasta que di contigo.

Pero es que todas estas cosas, no solo te han gustado. Sino te gustan. Te encantan. Y quiero volver a repetir todos y cada uno de ellos.

¿Tu no?. No pienso en otra cosa. Cuidar a tus niños, contigo, llevándolos al parque. Volver a pasear de la mano. Volver a darnos crema en la piscina para no quemarnos. Volver a saber de que color llevabas las bragas sin verlas. Volver a hacerte sorpresas cuando estabas triste para que estuvieras feliz. Volver a comprarte chocolate de Kinder. Volver a enfadarme porque llegabas tarde a nuestras citas, o porque no me abrías el portal porque estabas arreglándote.

No pienso en otra cosa que volver a sacarte a bailar una bachata, porque se que no me volverás a rechazar. Que volverás a bailar conmigo. Aunque te pise, y no me entiendas. Porque no pienso en otra cosa que ayudarte a quitarte los tacones después de una noche de borrachera porque te duelen los pies. Sí, esos tacones que me dejan sin palabras. Volver a verte con tu moño de domingo por la tarde mientras ves una película mala que echan en televisión.

Ya sabes, no pienso en otra cosa.

No pienso en otra cosa que saber que pensarás cuando leas todo esto. Porque puedes pensar que estoy loco, que te entre el miedo y huir, o que pensarás en ponerte lo primero que pilles en tu armario y hacer de mi tu rincón favorito.

Pero ahora, muñeca, dame la mano, que tu y yo vamos a arrasar con todo. Que uno vuelve. Y volver es bueno siempre y cuando te haga reír.

No hay comentarios:

Publicar un comentario