Sabes que no soy conformista. Sabes que no quiero algo que no sea lo perfecto. Y sabes, que quiero que esto acabe de la mejor forma posible. Por eso quiero dejar mis lecturas en papel, para poder acabar por tu boca.
Y es que tú en todo momento has sido lo que buscaba. Y no te he buscado, ni si quiera fue amor a primera vista. Pero me iba enamorando de todo lo que tienes. De tu voz. De tu pelo. De tu manera de hacer reír. Y de tu manera de quererme. Y es que me gustas porque eres como yo pero en versión tú.
Quiero volver a decirte que te quiero. Y un te quiero es un segundo de valentía. Un segundo en el que me lleno para poder expresarte todo lo que siento. Si, que te quiero. Y después de ese segundo de valentía, no tengo ni idea de lo que puede pasar. Pero me importa una mierda que al final las cosas no salgan como queramos. Porque no lo se. Porque vale más ser valiente, a no intentarlo por temor.
Sin embargo, yo solo me imagino lo precioso que puede ser arriesgarse, y que todo salga bien.
Quiero que salga bien. Y si sale bien, el mundo cambiará. Pero el mundo no lo cambiamos ni tu ni yo. Lo cambia tu sonrisa, y mis ganas de hacerte sonreír. Así que prepárate, porque curvar tu sonrisa son todos los planes que tengo.
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